Gafas de sol por forma de montura
La forma de la montura es lo primero que cambia el resultado en una cara, por encima del color y de la marca. Estas son las nueve que distinguimos, con lo que hace cada una y los modelos que tenemos.
Rectangular
2 monturas
La montura rectangular es más ancha que alta y mantiene las esquinas marcadas. Es la forma que más estructura aporta sin llegar a la rotundidad de una cuadrada, y por eso aguanta bien tanto un acetato grueso como un metal fino.
Cuadrada
3 monturas
La cuadrada tiene proporciones de lente parecidas en alto y ancho, con ángulos definidos. Da presencia y es la forma con más carácter geométrico del catálogo.
Redonda
4 monturas
La redonda suaviza los rasgos y es la forma más reconocible de la tradición óptica. Funciona en metal fino, donde casi desaparece, y en acetato, donde se convierte en el centro de la cara.
Ovalada
2 monturas
La ovalada es la más discreta: formas suaves, sin esquinas y con la lente más ancha que alta. Equilibra sin llamar la atención, que es justo su razón de ser.
Aviador
3 monturas
La aviador nació como montura técnica y acabó siendo un icono. Lente en forma de gota, doble puente y metal: abre la mirada y alarga visualmente el rostro.
Cat-eye
1 montura
La cat-eye sube en las esquinas exteriores y eleva la mirada. Es la forma con más intención estética del catálogo y la que menos pasa desapercibida.
Wayfarer
5 monturas
La wayfarer es trapezoidal, de acetato y con el frontal algo inclinado. Es probablemente la forma de gafa de sol más vendida de la historia y la que más versiones tiene.
Geométrica
2 monturas
Bajo geométrica entran las formas que no encajan en las clásicas: hexágonos, pantos y combinaciones de recta y curva. Es la categoría con más variedad real entre modelos.
Oversized
1 montura
Oversized no es una forma, es una escala: monturas deliberadamente mayores que la proporción del rostro. Añade volumen y acorta visualmente la cara.